BIOGRAFÍA

Nació en Torrelavega (Cantabria, España) en 1936.

Pedro sobrado nació en Torrelavega (Cantabria, España) en 1936.

En 1961 se traslada a París, fijando allí su residencia hasta 1976, año en el que regresa a España. Al principio de su estancia en París frecuentó la Escuela del Louvre y más tarde, se fue ambientando con las corrientes artísticas del momento, que lo condujeron hacia la abstracción, donde se mantuvo hasta 1968 año de la revolución estudiantil en París, denominada “mayo 68”.

Sobrado, para ilustrar estos acontecimientos, que tuvieron eco mundial y que él vivió de cerca, volvió a la figuración, donde ya se quedaría definitivamente.

En el conjunto de la obra de Sobrado, lo primero que llama la atención es la importancia concedida al dibujo. Un dibujo que se hace realidad mediante una línea sobria y exquisita que, armónicamente, va organizando los distintos planos, creando transparencias y unificando formas.

La precisión de sus dilatados trazos desde los primeros momentos nos descubre una mano acostumbrada o mejor entregada a la autodisciplina, al trabajo constante y al deleite de la reiteración de las formas. Y es que para Pedro Sobrado el dibujo fue desde siempre una forma natural de comunicación.

Al considerar la potencia del dibujo, se tiene la certeza de que se trata de un verdadero lenguaje que nació ya con voluntad de universalidad. Ya en la década de los 80 y 90, se aprecia una clara reflexión en sus obras en la que se hay influencias de Van Gogh, de Cèzanne, cierto acercamiento al fauvismo. También una serie negra donde el pintor refleja la noche de la gran ciudad, adentrándose en calles oscuras y clubes para pintar lo que ve. Siempre con un esquemático trazo, fondo de betunes y cenizas, y no más asomo que algún ocasional toque amarillo, azul o rojo. Por último, es a día de hoy en el siglo XXI cuando su estilo tan personal es cada vez más depurado y sintético. Su obra presenta una amplia variedad de figuras e interiores, continuando con la investigación, en particular en las posibilidades de representación de lo femenino, retratando a una mujer en actitud intimista que reclama la mirada del espectador.